Páginas

viernes, 20 de abril de 2012

Un principio caótico.



Tu primera semana fue un tanto caótica. No nos conocíamos.
Tus funciones principales eran las de comer y dormir, pero esta última no la conseguíamos. Te explican que los bebes como tú tan sólo comen y duermen, y tú no querías dormir. Llorabas y llorabas… ¡Es que nadie te había enseñado a dormir!
Teníamos que aprender los dos.
Las noches se hacían largas. En cuanto te echábamos en el moisés, llorabas.
Con el tiempo y mucha paciencia aprendimos los dos.
De vez en cuando, existen pequeños baches que alterar esta armonía, pero como sigues creciendo, yo me quedo más tranquila. Progresas adecuadamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Translate